Hoy es uno de esos días,
en los que no quieres ser persona
cuando tus obligaciones son despedidas,
de nada sirven diamantes y coronas,
hoy, te das cuenta del mundo
donde de nada sirve un quiero
si no tienes un puedo,
y la empatía, el mayor de los infiernos.
Este, que es un lugar de lobos,
y el mejor el más egoísta
pues lo importante no es el como
de nada sirven canciones derrotistas,
miedos y rencores se suman,
no existe el verbo merecer
si brindarán cuando te destruyan,
pese a firmar ver con ellos, el último amanecer.
Hoy, nada de eso importa,
hoy solo estas tu y el sol de luna
y cuida del dolor al que das forma,
que lo morderán cuando lo descubran,
avanza y no te eches atrás,
disfruta de tu alma y ríe
pues te abandonará
cuando no puedas fallar a nadie,
porque cuando lo hagas, te harán daño,
y la memoria la peor de las condenas,
contra la vida, la mejor de las cadenas,
te hará ver que nada es como antaño,
en este teatro de excusas,
de fieras y falsos
pues el bien cabo su tumba
por no defenderse de esas manos.
¿ Y yo ?
Alerta bajo el viento de poniente,
yo sigo buscando mis quimeras,
mis pasiones y rarezas
siempre por encima del horizonte,
porque a mi me enseñaron,
a vivir sin rencores,
por muchas veces que me derrotaron,
tratar siempre con la mejor de las intenciones,
a sentir como respirar es fluir,
hacerme viejo, el mayor de mis deseos,
notar tu fina lluvia carmesí,
y a saber que la vida, es solo un paseo.
Hoy no estoy bien pero sonrío,
porque se, que llorar por ti es desgracia,
pero por otro es ser rico,
a pesar del tiempo y de la distancia.
Y paz le pido,
a este suicidio de mi alma,
que en esta carta escribo,
nos veremos pronto si tiene calma,
mientras mando estos besos al olvido.
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