martes, 9 de abril de 2013


UNA LETRA ESCRITA EN UN TINTERO ROTO

Ya son las doce en mi ventana,
el sol al que persigo
no volverá hasta mañana,
y mi tinta y su negro prestigio
que en el folio se derrama
no volverá si no es por auxilio.
El carácter y sus escamas,
hacen de este, un singular maleficio,
mientras mi nervio sigue despierto,
porque hoy, mi habitación es un concierto.
Busco en el cielo incierto
a mi musa y su nuevo manifiesto,
ser incorpóreo ¿Por qué me abandonas?
esta voz que ya no entonas,
pide que vuelvas, que sin ti no existo.
Eso, musa, que no me dices,
pero todo el mundo entiende,
esa verdad que por no doler
se queda entre tus dientes.
Ahora, te encuentro,
aquí, agazapada sin aliento,
en el misterio y sus adentro,
tu que puedes, dedicando mandamientos,
pero en este mundo de fieras,
pocos o nadie te harán caso,
yo ya me cansé, de veras,
y ahora solo vuelo al raso,
entre edificios y cometas,
quebrando las leyes que describo,
de mi ventana al infinito.
Pero veo,
que no hay sentimiento en el oficio,
y desde entonces, grité al vacío.
Mientras deseo,
tener tiempo para sentir,
beber de los brebajes que no son elixir.
¿Que quieres que te diga?
Escribo a tiempo,
narrando de lo que relata el viento,
corriendo tras él por recoger sus migas,
filosofando verdades inciertas
porque los páramos se derriten,
peleándome con las letras,
por tener un futuro que no existe,
y así lo narro yo,
este es mi planeta,
rompiendo entre las aguas,
por el rumbo de mi veleta.
Una letra escrita
sin ser descrita del todo,
un pergamino equilibrista,
en un tintero roto.






















No hay comentarios:

Publicar un comentario